El Yoga y los niños
571
post-template-default,single,single-post,postid-571,single-format-standard,theme-stockholm,qode-social-login-1.1.3,qode-restaurant-1.1.1,stockholm-core-1.2.1,woocommerce-no-js,select-theme-ver-5.2.1,ajax_fade,page_not_loaded,popup-menu-slide-from-left,wpb-js-composer js-comp-ver-6.2.0,vc_responsive

El Yoga y los niños

El Yoga y los niños

Artículo publicado en AgendaSport Campo de Gibraltar nº 1, marzo de 2019.

El yoga es una disciplina psicofísica con la que se alcanzan condiciones de gran bienestar para el cuerpo y la mente.

Las posturas del yoga se inspiran en los elementos de la naturaleza, animales, plantas, formas, que permiten a quien las practica entrar en sintonía con el propio cuerpo y también, como reflejo, con las manifestaciones energéticas que estas posturas recuerdan.

Los niños, más recepetivos y dúctiles que los adultos, reciben muchos beneficios a través del yoga: una musculatura, en general, y una columna vertebral, en particular, más fuertes, una postura correcta que reduce las desviaciones y el dolor de espalda, y un estado de ánimo más sereno y equilibrado.

El niño aprende a respirar de forma correcta y profunda, con la nariz y con la barriga, y no sólo con el tórax. Esta ténica mejora el funcionamiento del aparato respiratorio y calma la mente, porque cuanto más tranquila y regular es la respiración, más se favorece la relajación y se descargan las tensiones.

“El yoga se adapta al alumno y no diferencia a ninguna persona por su físico ni por su edad o circunstancia, esta abierto a toda persona en búsqueda de serenidad y una mente calmada”

Patricia Romero Yoga Centro, Lola Peche 4, Algeciras.

En niños de 3 a 7 años se trabaja para que aprendan a concentrarse en su cuerpo y a no perder la flexibilidad innata, sin dejar de lado el juego y movimiento para desarrollar todos los aspectos de sus capacidades. Mediante cuentos, los pequeños se pueden convertir en animales y símbolos de la naturaleza, de este modo, a través del juego, se les enseña a respirar y a relajarse.

Entre los 8 y los 12 años se tiene mayor capacidad de concentración. Durante esta etapa del crecimiento, el yoga ayuda a equilibrar el sistema hormonal y contribuye a aplacar el humor, facilitando una adolescencia más equilibrada. Se trabaja la concentración para fomentar el silencio interior y estimular la fantasía y la creatividad, aportando seguridad y autoestima, ayudando a superar frustraciones e inseguridades y mejorando las relaciones interpersonales.

Artículo publicado en AgendaSport Campo de Gibraltar nº 1, marzo de 2019.